A una guerra no declarada oficialmente, no reconocida por los gobiernos y no relatada por los reporteros, corresponde un miedo no declarado, un miedo que se mete debajo de la piel. Un miedo que no estalla en los anuncios de las calles o diarios. No hay invasiones o cielos cubiertos de aviones, es una guerra que se siente por dentro. Dicen que la guerra es entre bandas, que se matan entre ellos. Pero nadie sabe dónde se encuentra la frontera entre lo que es suyo y lo que no es. La incertidumbre de la Guerra es esa. No hay nada definido y claro. Todo se vuelve real solo cuando se cumple.
'Tenemos el corazón encallecido y el estómago forrado de cuero.'

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