¿Por qué caer en la depresión buscando un trabajo que solo da para malvivir?
Los que dicen que es amoral, que no puede haber vida sin ética, que la economía posee límites y reglas que hay que seguir, son solo los que no han conseguido mandar, los que han sido derrotados por el mercado. La ética es el límite del perdedor, la protección del derrotado, la justificación moral para aquellos que no han conseguido jugárselo todo y ganarlo todo. La lógica del empresario criminal coincide con el neoliberalismo radical. Estar en situación de decidir sobre la vida y la muerte de todos, de promocionar un producto, de monopolizar un segmento de mercado, de invertir en sectores de vanguardia es un poder que se paga con la vida o la cárcel. La duración de tener el poder da igual.
"La persona que escribió estas notas murió... Al pisar nuevamente tierra de mi 'yo interior'... Él que las redacta y las pule 'yo', no soy yo, al menos yo, no soy el mismo que era antes..."
19/12/15
Camorra - La Guerra de Secondigliano (Parte 1)
A una guerra no declarada oficialmente, no reconocida por los gobiernos y no relatada por los reporteros, corresponde un miedo no declarado, un miedo que se mete debajo de la piel. Un miedo que no estalla en los anuncios de las calles o diarios. No hay invasiones o cielos cubiertos de aviones, es una guerra que se siente por dentro. Dicen que la guerra es entre bandas, que se matan entre ellos. Pero nadie sabe dónde se encuentra la frontera entre lo que es suyo y lo que no es. La incertidumbre de la Guerra es esa. No hay nada definido y claro. Todo se vuelve real solo cuando se cumple.
'Tenemos el corazón encallecido y el estómago forrado de cuero.'
15/12/15
La historia como aficionado de éste equipo nos hace recordar que nada es fácil. Que mientras el juego no acaba, todo puede suceder.
Hoy somos campeones, y a diferencia del titulo anterior, éste tiene un sabor distinto (Tengo 28, por lo que los dos primeros títulos no me tocaron). Como dije después de la derrota en la final de la Copa Libertadores y durante la 'liguilla'. La institución no se cansa de decepcionar al aficionado, cuando creíste que habías sufrido lo suficiente y que ya no pasaría, el equipo rompe esquemas y vuelven a cavar más hondo. No por gusto o dicha, pero como suelen decir, la historia pesa y en el caso de nuestro equipo es una muy dolorosa.
Se arrasó en todos los juegos incluyendo la final de ida. Se pensó que todo se tenía resuelto por el accionar del equipo, pero eso no fue suficiente, se tuvo un pésimo rendimiento en la final de vuelta y los fantasmas de nuestra historia, nuevamente se hacían presentes en cada uno de nosotros. El de enfrente te hizo lo que nunca en la historia había ocurrido. Hubo una mezcla de sentimientos, alegría y seguridad. Después, nerviosismo, tristeza y decepción. Para terminar con la angustia de los penales. Al final, vino el éxtasis cuando el lateral metió el penal de la victoria. De tantas cosas que se pensaron y sintieron durante el partido, salio por instinto un rugido. Rugido que sacó todos esos sentimientos para darle paso a la felicidad y al gozo.
Sin ilusión no puede haber decepción. Somos campeones, y la historia de nuestro equipo puede aun cambiar.
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