Se podrá pensar que, tras tantas y tan vergonzosas capitulaciones como fueron las del gobierno durante el toma y daca de las transacciones con la maphia, que ya mayores bajezas morales no serán posibles.
Desgraciadamente, cuando avanza a tientas por los pantanosos terrenos de la realpolitik, lo más seguro es que la lógica imperativa de la villanería acabe demostrando, que todavia quedaban unos cuantos escalones por bajar.